Salamanca, 9 enero 2026
La Fundación Asprodes inclusión ha desarrollado durante 2025 el proyecto “Mi Vejez, Mi Pueblo V”, consolidando un modelo innovador de apoyos a personas mayores en el medio rural que pone en el centro sus proyectos de vida y su permanencia en el entorno comunitario.

Esta iniciativa, que se desarrolla desde hace cinco años en el sur de la provincia de Salamanca, en la Reserva de la Biosfera de las Sierras de Béjar y Francia, continúa avanzando como una experiencia de referencia en innovación social aplicada a la atención a la dependencia en territorios con especiales dificultades demográficas y de acceso a servicios.
Un modelo consolidado y adaptado al territorio
El proyecto mantiene como eje la atención centrada en la persona, adaptando los apoyos a las necesidades, preferencias y circunstancias de cada situación. A lo largo de esta nueva edición, se ha reforzado la capacidad de respuesta del sistema, mejorando la agilidad en la atención y ajustando los recursos disponibles a cada contexto individual y comunitario.
Durante 2025 se ha prestado apoyo a 146 personas en sus domicilios, consolidando un modelo flexible y sostenible que permite dar respuesta a la realidad diversa del medio rural.
Más intensidad en los apoyos y mayor personalización
El proyecto ha evolucionado hacia una fase de mayor especialización, priorizando la calidad y la intensidad de los apoyos frente al crecimiento en número de personas atendidas. Este enfoque ha permitido acompañar situaciones de mayor complejidad, reforzando la atención personalizada y la continuidad de los cuidados en el domicilio.
En este sentido, se han desarrollado más de 30.000 horas de asistencia personal, incrementando la intensidad media de los apoyos y garantizando la permanencia en el hogar en condiciones de seguridad y dignidad.

Generación de empleo y desarrollo del entorno rural
El proyecto continúa consolidándose como un motor de empleo en el territorio. Durante 2025 ha contado con 66 asistentes personales, reforzando el equipo con nuevas incorporaciones para garantizar la cobertura de apoyos.
Además, se ha impulsado la incorporación de personas con mayores dificultades de acceso al empleo y nuevos pobladores, contribuyendo a dinamizar el territorio y avanzar en modelos de inserción sociolaboral vinculados a la economía de los cuidados.
Innovación, tecnología y productos de apoyo
La incorporación de innovación sigue siendo una pieza clave del modelo. A lo largo del año se han gestionado 35 productos de apoyo, facilitando la autonomía en el hogar y mejorando tanto la calidad de vida de las personas como las condiciones de trabajo de los equipos.
Asimismo, se han testado nuevas soluciones tecnológicas, como dispositivos de apoyo a la movilidad y mejoras en el entorno doméstico, orientadas a reforzar la seguridad, la autonomía y la dignidad de las personas en su día a día.
Comunidad, apoyos compartidos y nuevas soluciones residenciales
El proyecto ha seguido avanzando en modelos de apoyos compartidos y sistemas itinerantes, que permiten optimizar recursos y ampliar la cobertura en municipios con baja densidad de población. Estos sistemas han demostrado ser clave para garantizar una atención continua y flexible.
Además, se ha trabajado en el desarrollo del modelo de Viviendas en Red, facilitando nuevas alternativas de vida en comunidad para personas con necesidades de apoyo, reforzando su autonomía y participación social.
El servicio de transporte a demanda ha beneficiado a 50 personas, facilitando el acceso a recursos sanitarios y sociales en un entorno con importantes limitaciones de movilidad.
Un proyecto con impacto y retos de futuro
“Mi Vejez, Mi Pueblo V” se consolida como un modelo de referencia en el ámbito de los cuidados en el medio rural, alineado con un enfoque comunitario, personalizado y sostenible.
Entre los principales retos destaca la dificultad para incorporar y mantener profesionales en el territorio, así como la necesidad de seguir impulsando estrategias de repoblación y fortalecimiento comunitario que garanticen la continuidad del modelo.
El proyecto continúa así avanzando con un objetivo claro: hacer posible que las personas puedan envejecer en su hogar, en su pueblo y con apoyos dignos, contribuyendo al mismo tiempo al desarrollo social y económico del territorio.


