
Salamanca, 1 abril 2026
Asprodes ha desarrollado el Programa Mixto de Formación y Empleo “ASPRODES Duplo 25” en Salamanca y Ciudad Rodrigo, una iniciativa orientada a mejorar la empleabilidad de personas desempleadas a través de la formación y la experiencia laboral en el ámbito sociosanitario.
El programa, subvencionado por el Servicio Público de Empleo de Castilla y León (ECYL), ha tenido una duración de doce meses, combinando formación teórica y práctica con trabajo real en centros y servicios.
Formación con impacto real en el empleo
A lo largo del programa han participado 24 personas desempleadas en Salamanca y 16 personas en Ciudad Rodrigo, distribuidas en dos fases, que han podido obtener el Certificado de Profesionalidad en Atención Sociosanitaria a Personas Dependientes en Instituciones Sociales, una cualificación clave en un sector con alta demanda de profesionales.
El modelo de formación en alternancia ha permitido combinar el aprendizaje en el aula con la práctica en entornos reales, favoreciendo una adquisición progresiva de competencias y una mejor preparación para el acceso al mercado laboral.
Aprender trabajando: una experiencia en entornos reales
El programa ha incluido 900 horas de formación en cada fase, distribuidas entre contenidos teóricos y trabajo en centros, donde las personas participantes han desarrollado funciones propias del perfil sociosanitario.
La actividad práctica se ha llevado a cabo en recursos de Asprodes en Salamanca y Ciudad Rodrigo y en la vivienda “Los Olivos” de la Asociación Salmantina de Esclerosis Múltiple, permitiendo acompañar a alrededor de 120 personas con necesidades de apoyo, y contribuyendo a mejorar la calidad de la atención en estos servicios.

Durante este proceso, el alumnado ha adquirido competencias relacionadas con el apoyo en actividades de la vida diaria, la atención sociosanitaria, el acompañamiento psicosocial y la promoción de la autonomía personal.
Impacto social y desarrollo del territorio
Más allá de la formación, el programa ha generado un impacto positivo en el entorno. La incorporación de las personas participantes ha permitido reforzar los apoyos en servicios residenciales, viviendas y recursos comunitarios, favoreciendo una atención más personalizada y de mayor calidad.
Además, la iniciativa contribuye a fortalecer el tejido social y comunitario, promoviendo la inclusión, la igualdad de oportunidades y la visibilización del valor de los cuidados.


